Atrapada en un lugar del espacio-tiempo indeterminado, la mansión —cuyos habitantes no pueden abandonarla pues han sido seducidos por ella —, puede despertar en cualquier lugar o época de un modo imprecedible. Eso lo decide la pluma del escritor o escritora que se aloje en Mhanseon. Pero… ¿quién vive en la mansión? Pasa y lo comprobarás.

11 de febrero de 2012

El encuentro secreto



Louise miraba a su alrededor, incapaz de fijar la mirada en ninguno de esos rostros que la observaban con lástima. “El tiempo lo cura...” “No tienes que aprender a sufrir, tienes que convivir...” Louise veía mover los labios en sus semblantes pero solo escuchaba fragmentos de frases mutiladas. Las mismas frases que ella había dicho miles de veces en el ejercicio de su profesión, y que ahora le parecían carentes de sentido. 
Uno a uno, los asistentes al funeral se marcharon dejándola sola. ¿Sola? No. La culpa la acompañaba, la perseguía desde el día del accidente. “Me llevaré el secreto a la tumba.” Esas fueron las últimas palabras de su marido antes de que arrancara el coche. Se dicen tantas cosas sin pensar en su significado... El destino, quizás vengándose por las veces que se había negado a postrarse ante él, se reía de ella sin que pudiera hacer nada por silenciar sus carcajadas. 

Revivía la escena una y otra vez. La carta sin remitente. La fotografía y la nota que había en su interior.  El miedo. La discusión sobre si debían confesar la verdad. La mirada airada de su marido. Y sus últimas palabras: “Me llevaré el secreto...”

Louise corrió hacia la cocina. Buscó en el cubo de la basura la nota que había roto su marido. “Aquí está.“ Jueves, a las 19:00, en la cafetería de la Plaza Mayor. Louise miró el reloj, las 17:30. Se puso el abrigo, cogió el bolso y salió a la calle. Llegó a la cafetería y, tras pedirle una infusión al camarero, se sentó en una mesa junto al gran ventanal que daba a la plaza. Desde allí podía ver el exterior sin ser vista desde fuera. Sacó del bolso un sobre y extrajo la fotografía que había en su interior. En el reverso un nombre y una fecha: Liliana, 1969. Una joven sonriente la miraba con unos bellos ojos verdes, penetrantes, intensos... los mismos que tenía su pequeña. 

Un hombre cruzó la puerta de la cafetería. Louise le reconoció inmediatamente, aunque, despojado de su autoridad y arrogancia, no parecía el mismo. Se acercó a la mesa.

-Hola, Louise, ¿me recuerdas?


- Nicolae Veroiu, jefe de la Securitate de Popricani.

-Veo que me recuerdas.

- Cómo podría olvidarte. Fuiste el responsable de la muerte de decenas de mujeres que, por miedo, se provocaron abortos clandestinos sin control ni higiene. Y de que cientos de niños abandonados terminaran viviendo en las cloacas o fueran recluidos en  el orfanato donde crecían en condiciones inhumanas.

-Yo no fui responsable de nada. Obedecía ordenes del partido. Mi única función era identificar a las mujeres que hubiesen abortado y denunciar a quienes las hubiesen ayudado. Lo que ocurriera después no era asunto mío.

-¿Y por eso las denunciabas y torturabas? ¿Qué es lo que quieres?

-¿Tú que crees? Liliana.

-¿Liliana? 

-Si, no te hagas la loca, sabes de lo que hablo. O pagas para que no diga nada o...

-O qué, ¿acaso crees que te tengo miedo? Ya no estás en Rumania, aquí no eres nadie.

-Quieres se sepa que tu hija, en realidad, es...

Louise cogió la taza y se la lanzó a Nicolae a la cabeza que pudo esquivarla. Louise se levantó pero Nicolae la agarró del brazo impidiéndoselo. El camarero, al ver lo que ocurría, fue en ayuda de Louise que consiguió zafarse de su agresor y salió corriendo del local sin mirar atrás. 

Y corrió, y corrió...hasta que llegó al cementerio. Allí la encontraron arañando la tierra mientras gritaba:  “ ya no hay secreto que llevarse a la tumba.”

Atxia (Mª Carmen Azkona)

5 comentarios:

  1. Un giro de tuerca interesante Atxia...

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  2. Eso espero, Carmen, habrá que esperar para ver en qué desemboca todo. Ellos mandan, nosotros sólo transcribimos.

    Un beso.

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  3. Este texto es una carta que Nicolae Veroiu le envió a Laura Frost para aclarar ciertas dudas que tenía sobre su personaje. He pensado que no sería mala idea alojarlo entre los comentarios por si a alguien le surgen las mismas dudas.

    CARTA DE NICOLAE VEROIU

    Estimada señorita Frost:

    No creí que, a estas alturas de mi vida, pudiera resultarle interesante a alguien...Pero no voy a engañarme, yo sé que su interés va más allá de mi persona, y que lo que le interesa es mi relación con Louise Svensson. También comprendo que necesite ciertas referencias temporales para entender la historia en su totalidad, al fin y al cabo, la mayoría de nuestros actos son el resultado de una sucesión de los acontecimientos que la delimitan.

    Mi nombre, como ya sabe, es Nicolae Veroiu y nací en Rumanía. Militante desde joven en partido comunista rumano, fui escalando puestos hasta conseguir ser jefe de la Securitate de Popricani, durante el régimen de Ceaucescu.

    No voy desvelar nada que no se sepa sobre los años en los que estuvo Ceaucescu en el poder. Fueron años de oscuridad, de lucha por la supervivencia, por satisfacer las necesidades más básicas...Pero yo, cegado por las consignas del partido, solo veía un país mediocre que podía aspirar a más. En 1967, con el decreto 770, se impuso a las mujeres el deber patriótico de parir la mayor cantidad de hijos, y a mí se me ofreció un puesto en la securitate de la ciudad de Popricani. Fiel a la consigna de nuestro líder que decía : “El feto es propiedad de toda la sociedad. Cualquiera que evite tener hijos es un desertor que renuncia a las leyes de la continuidad nacional”, acepté sin dilación. Mi misión era supervisar las pruebas mensuales a las que debían someterse las mujeres, identificar a las que hubiesen abortado y denunciar a quienes las hubiesen ayudado. Así fue como conocí a Louise Svensson. Ella trabajaba, como enfermera, en un centro donde protegían de las milicias a mujeres con graves complicaciones de salud por haberse sometido a abortos clandestinos y ayudaba, como voluntaria, en el orfanato de la ciudad.

    En 1989, con la caída del régimen tuve que abandonar el país y huí a Inglaterra. Indocumentado, con un pasado que necesitaba esconder, me fue imposible encontrar casa, trabajo...y me vi obligado a vivir en la más completa indigencia. Por eso cuando Louise se cruzó, de nuevo, en mi camino vi la posibilidad de salir de la penuria. Yo tenía un secreto que sabía que ella y su marido guardaban celosamente. Era la oportunidad que tenía de lograr el dinero para emigrar a los Estados Unidos en busca de una nueva vida.

    Lo que ocurrió a partir de entonces es una larga historia que quizás algún otro día le cuente.

    Reciba mis saludos cordiales.

    Nicolae Veroiu

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  4. Pues a mi me han surgido más dudas.
    ¿Quién es Nicolae Veroiu? ¿ Otro personaje imaginario de Mhanseon?
    Porque yo me hago lio con todos vosotros.
    ¿No es Atxia otro personaje dentro de la Mansión que a su vez crea la historia con todos los demás
    habitantes imaginarios?
    También he visto una Carmen dentro de la Mansión y otra fuera. Se hablaban una a la otra.

    Siiii, si ya he mirado en los habitantes de Mhanseon, pero me lio.

    Tendré que leerme todo de nuevo.

    Saludos.

    Pd.Me encanta la música.

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  5. La respuesta a tu pregunta, Old Tree, la podemos encontrar en los libros. ¿Supongo que habrás leído La historia interminable Michael Ende? ¿Acaso no estaba Bastian en fantasía con la Emperatriz infantil y con Atreyu? ¿Y no estabas tú con todos ellos en cada una de las página?

    Pues esto es igual. Fíjate que hasta tú y yo estamos, en este momento, escribiendo nuestra propia historia...

    Fantasía crecía con los deseos, Mhanseon con nuestra imaginación.

    Todos somos personajes de Mhanseon, incluso tú, Old Tree.

    Un abrazo.

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Al escrit@r que escribió este cuento le encantaría conocer tu opinión y aprovecha para darte las gracias por visitar Mhanseon.

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