Atrapada en un lugar del espacio-tiempo indeterminado, la mansión —cuyos habitantes no pueden abandonarla pues han sido seducidos por ella —, puede despertar en cualquier lugar o época de un modo imprecedible. Eso lo decide la pluma del escritor o escritora que se aloje en Mhanseon. Pero… ¿quién vive en la mansión? Pasa y lo comprobarás.

3 de abril de 2012

Una habitación en el Aleph por Atxia



Siempre he pensado que los roces del cariño son tan fuertes como los impuestos por la sangre, y que se puede encontrar un vinculo similar al que se produce en una familia junto a unos desconocidos. 
A pesar del poco tempo que llevo en Mhanseon, no hace ni tres meses de mi llegada, siento que la incipiente amistad que está surgiendo entre los residentes de la casa tiene visos de convertirse en un sentimiento largo y duradero. Son tantos los puntos en común, es tanta la empatía y la confluencia de pensamiento... Incluso he comenzado a pensar que el destino, con sus aparentes casualidades,  se ha aliado para conseguirlo. Sirva como ejemplo lo ocurrido hoy tras la cena. 

Nos habíamos reunido en la sala de música para escuchar las piezas con las que Nucky acostumbra a deleitarnos. Carmen y yo, en un extremo de la sala,  comenzamos a hablar sobre Literatura. Ella, culta y gran conversadora, me habló de  sus libros favoritos y destacó  “El Aleph y otros cuentos” de Borges. 
“Se repiten continuamente elementos: laberintos, fantasmas, inmortalidad, muerte, miedo a la muerte, vidas circulares, Dios, dioses, magia, venganza, matemáticas, razas, monedas, religiones, el amor, la cosificación de las personas. Es una vorágine de estructuras gramaticales que inquieta y descoloca constantemente, que te hace volver a lo leído y reestructurarlo en tu cerebro”, comentó Carmen. Curiosamente, todos esos elementos que ella había enumerado fueron los que, influida, además, por el misterio que se respira en la casa,  me impulsaron a comprar ese libro, en Mushroom Pillow, la asombrosa librería regentada por  Rafael.
Puede que esté atribuyendo al destino un protagonismo excesivo y que, quizás, todo sea solo sea un juego de mi subconsciente que busca señales para no perder la capacidad de sorpresa ante la vida. No lo sé. Lo que tengo claro es que parafraseando a Port, he estado tan lejos de mis pasos que no he podido acercarme a ningún sitio. Ahora siento, sin embargo, que he encontrado un lugar al que pertenezco. Lo que el destino ha unido, que no lo separe el hombre.


Desde pequeña, Atxia anotaba cada noche todo lo que le sucedía. Cada anotación. preocupación, recuerdo...Era su manera de reflexionar y de pensar, como si de este modo, al  vaciar su mente, se distanciara para tener otra perspectiva.  
Atxia cerró el diario, se levantó, y sacó del cajón de la mesita de noche el libro de Borges que había comprado en Mushroom Pillow. No se había vuelto a acordar de él hasta que habló con Carmen. Se sentó a leer y, al abrirlo, cayó de su interior un pétalo de rosa. Atxía sonrió. Por sorpresas como esa amaba los libros antiguos. Buscó ávidamente las hojas entre las que había estado el pétalo. Fue fácil, la flor había dejado un rastro amarillento. Leyó el párrafo en el que la marca era más intensa. “Una casa constará de una sola habitación y de leguas y leguas de corredores. Nuestro rector, el señor Allaby, hombre de curiosa lectura, exhumó la historia de un rey a quién la Divinidad castigó por haber erigido un laberinto”. Buscó el inicio del cuento. Su título, “Abenjacán el Bojari, muerto en su laberinto”. Bajo el epígrafe, una cita, “...son comparables a la araña que edifica una casa.” (Alcorán, XXIX, 40) 
Cerró el libro, se levantó y miró por la ventana. Desde allí veía una parte del perfil de Mhanseon, la torre norte. “comparables a la araña que edifica una casa”, repitió Atxia en voz alta. “Quizás nosotros, como esa araña, estemos tejiendo redes que  sirven de cimientos a  esta casa. Mhanseon está viva y crece con nosotros. Nos necesita, lo percibo.  Tal vez por eso guarda los espíritus de Morrigan y el resto de los personajes que, a modo de ouija humana, utilizan nuestra escritura para comunicarse. Siempre he pensado que era la vida la que escribía a través de nosotros y, sin embargo,  ahora me pregunto si no será la muerte,  o la vida después de la muerte... O quizás todo sea una  misma energía que fluye y se transforma. La que rige el Universo, la  que Mhanseon necesita para mantener su equilibrio.”
Atxía abrió el diario de nuevo y anotó:

No sé si Mhanseon forma parte de mí o yo de ella, lo que si sé es que ambas nos pertenecemos. 


(25 de Marzo del 2012)

Nota: Cuando empecé a escribir este relato mantenía un diálogo interno y personal con Louise e iba a escribir sobre ella cuando, de repente, me quedé dormida y escuché otra voz. "Soy el espíritu de Mhanseon, el que conoce y reúne a todos los personajes y te voy a dictar unas palabras" El caso es que, cuando desperté, Louise se había ido y con ella mi intento anterior. Pero empecé, de forma automática,  a escribir estas líneas. Cuando acabé pensé volver a buscar a Louise. Y a todos los personajes que nos acompañan. Pero escuché esta vez a mi propia voz interior que decía: "No dejes en tu sueño esas palabras escritas". Y eso he hecho.

Atxia

2 comentarios:

  1. Es curioso, Atxia, tenemos una percepción muy sintonizada respecto a lo que es Mansheon. Tal vez el hilo conductor que puede llevarnos a hilvanar nuestros relatos es el que tú apuntas y que yo sugiero en mis relatos: que la intención del Conde al invitarnos es que le demos vida a Morrigan, que descubramos su secreto, que descubramos si es un sueño, un ideal o una quimera o es de carne y hueso.
    Tu última reflexión es genial: "Siempre he pensado que era la vida la que escribía a través de nosotros y, sin embargo, ahora me pregunto si no será la muerte, o la vida después de la muerte... O quizás todo sea una misma energía que fluye y se transforma". Vida, muerte, energía, materia..., todo es lo mismo.
    Un abrazo.

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  2. Genial, Atxia .Recuerdo cuando me dijiste.. "ya tengo relato para Mhanseon.." un beso. Me ha encantado.

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Al escrit@r que escribió este cuento le encantaría conocer tu opinión y aprovecha para darte las gracias por visitar Mhanseon.

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